¿Qué le pide a Dios el campesino? ¿Qué le pide el místico? ¿Qué el gran sacerdote? Las deidades tienen millares de caras y cada rostro conlleva un elemento irreemplazable en sí mismo En el Antiguo Egipto, detrás de la cara visible de los dioses, se fundían armónicamente dos planos y dos fines: el temporal y el espiritual, en una fusión de carácter religioso, político, social y económico. Porque la mentalidad mágica concibe la simultaneidad de funciones. Los dioses son las vendas que reúnen los pedazos desmembrados de Egipto: los nomos y las tribus arcaicas. Las distintas máscaras venían en función de cada aplicación, pero el mismo Dios los engloba a todos. Las deidades tienen millares de caras, y esta simultaneidad es aceptada como una necesidad, porque cada rostro conlleva un elemento existente irreemplazable en sí mismo. El pueblo se contenta con la visión mística del dios; las etapas de concepción y construcción del mundo le interesan menos. Quiere sobre todo saber cómo vivir, cómo morir. La oración del egipcio es diferente según sus necesidades y se dirige a la función del dios que corresponde a sus aspiraciones. ¿Qué le pide el campesino? Que su familia crezca en número y prosperidad, que sus niños sean felices y gocen de buena salud, que la crecida del Nilo le produzca una cosecha fecunda, que los impuestos no sean más elevados, que él y los suyos vivan mucho tiempo en paz sobre su tierra. ¿Qué pide al mismo dios el místico? Poseer un juicio claro y justo, desarrollar su alma, ensanchar su intuición, tener valor para ayudar a sus semejantes, que su conducta sea la más irreprochable posible. ¿Y qué pide, siempre al mismo dios, el gran sacerdote? Que su sabiduría pueda siempre guiar mejor a sus discípulos, comprender mejor los artificios del destino para preparar a su pueblo para los acontecimientos que surjan. Estas oraciones, aunque diferentes, son todas sinceras y cada uno de estos egipcios está convencido de que han sido escuchadas por su dios, pues él posee en sí mismo todas estas posibilidades, todas estas funciones. |