FUERZA MORAL FRENTE A DESMORALIZACIÓN La expresión moral significa, en primer lugar, capacidad para enfrentar la vida frente a desmoralización. La moral no es algo que podemos utilizar como adorno, porque siempre nos encontramos en un tono vital, en un estado de ánimo. Es posible estar alto o bajo de moral, es posible tener la moral alta o estar desmoralizado. Un hombre, una sociedad altos de moral, tienen arrestos para enfrentar la vida con altura humana. Esta estatura, esta altura humana, no puede venir de fuera, no puede tratarse de un conjunto de deberes que alguien se empeña en imponer, sino que tiene que venir del hombre mismo y llevarle a plenitud. Por eso en este punto urge incidir en la autoestima, en el auto-concepto: ¿qué soy yo?, ¿quién soy yo? Cada hombre, llevado de sus tendencias a la hora de elegir entre posibilidades, se decanta por aquello que le parece bueno: sus valores. El problema está en relación con qué le parece bueno, y una primera respuesta, perteneciente a su estructura interna, es: en relación con sus posibilidades de auto-posesión. Un hombre busca en último término apropiarse de aquellas posibilidades que le ayudan a autoposeerse, a ser él mismo, tal cual se concibe a sí mismo, y alcanzar sus metas. Y en este punto se muestran de nuevo las raíces intrínsecas del hombre en lo moral, si recordamos la definición de salud que viene dando la Medicina en los últimos tiempos. La Organización Mundial de la Salud define el grado de salud de las personas por el de su auto-posesión; la auto-posesión del cuerpo y mente por parte del sujeto es síntoma de salud, mientras que la imposibilidad de autocontrol es síntoma de enfermedad, llevada a su extremo en el acontecer de la muerte. Este impulso a la auto-posesión es entonces una tendencia innata que opera en nuestra conducta, estrechamente relacionada con la autoestima y, como veremos, con el ansia de felicidad. En efecto, el proyecto personal de auto-posesión exige como condición necesaria, aunque no suficiente, la autoestima del sujeto, la conciencia de que puede tener distintos proyectos capaces de ilusionar y de que cuenta con capacidades como para llevarlos a cabo. Los proyectos serán distintos en las diferentes personas, y por eso encontrar los propios es una de las grandes tareas de cada uno, pero resulta básico ir teniendo conciencia de ellos y de que se cuenta con cierta capacidad para realizarlos. Por tanto, cuantos trabajos se lleven a cabo en el terreno de la enseñanza en la línea del auto-concepto, con vistas a fomentar la autoestima de los individuos, serán siempre pocos. Porque entre un altruismo mal entendido, que exige del individuo el olvido de sí mismo, y un egoísmo exacerbado, que lleva a cabo el desprecio del resto, se encuentra el punto sano de una autoestima por la que un individuo se encuentra alto de moral. |