Inicio  Las Musas  Perlas  Ingresar 
InicioRevista en línea >  Perlas del Conocimiento

Hipócrates: Raíces filosóficas y mistéricas
Retrato de Hipócrates en un manuscrito Bizantino



Hipócrates: Raíces filosóficas y mistéricas

Antonio Alzina

Cuarta Sección

 


DOCTRINA HIPOCRÁTICA



Como muchos filósofos anteriores, Hipócrates parte de un principio vital llamado Soplo o Pneuma, que es a la vez lo que se mueve y lo que se respira. Es a la vez el Aire y el Espíritu Animador. El Aire imprime fuerza a las cosas, y da la vida a los hombres. También en el Aire se producen las enfermedades (miasmas). La influencia del soplo sobre el cuerpo es muy grande y tiene gran poder sobre la economía animal («Sobre los aires, las aguas y lugares»).


Junto con el Aire, otros elementos van a animar la vida por su perpetua contradicción: son el Agua y el Fuego. «Estos dos principios bastan para hacer funcionar todo el resto y mantenerlo. El uno sin el otro no servirían para nada ni serían suficientes... El Fuego es la fuente de todo movimiento... El Agua es la fuente de toda nutrición...». («Sobre la Dieta»).


A estos dos elementos, algunos autores piensan que podríamos equipararlos con la Materia (Agua) y la Energía (Fuego).


El Aire, el Agua y el Fuego van a generar al cuarto elemento: la Tierra, convirtiéndola en matriz y masa de la vida.


En los 4 elementos está toda la gestación. El origen del hombre se encuentra en ellos y, por herencia, en cada criatura, aparecen los 4 elementos mezclados.


La existencia de los humores, en la que Hipócrates creía firmemente, tiene un significado más iniciático que fisiológico. Se trata más bien de una alquimia del alma, y esta doctrina humoral y alquímica estaba incrustada en su propia conciencia. Su clara intuición nunca fue en desmedro de su fina y objetiva observación de la Naturaleza y del hombre, como buen sabio racionalista y dialéctico que era.


Respecto de los humores, habla como Sócrates del alma sensible, común al hombre y los animales. El alma une el cuerpo con el espíritu y es lo que le da unidad temporal al ser vivo.


Los 4 humores eran:


  • ATRABILIS, es el Agua sutil bajo la luz fría del Fuego; es la imaginación seca de la Tierra sin materia, es la melancolía como emoción esencial que desea el Aire vivificante.
  • PITUITA, es la Tierra de grano fino, humedecida por el Agua espesa, es el movimiento lentificado del Aire disuelto, es el hálito frío que desea el Fuego fecundante.
  • SANGRE, es el Aire sutil, mezclado con lo más pesado de la Tierra, es el ardor impulsivo del Fuego. Es el hálito caliente que desea el Agua refrescante.
  • BILIS, es el Fuego celeste, mezclado con el Aire potente, es el Agua evaporada, inmaterial, es el hálito creador que desea la Tierra fecundable.


En el mismo texto, «Sobre la Dieta», encontramos reflexiones que cobran una enorme significación aún en nuestro tiempo: «Los hombres no saben aprovechar las cosas visibles para meditar sobre las invisibles... Las cosas semejantes tienen sus diferencias; los iguales, su desigualdad. Lo que habla, tiene su silencio. La razón, su locura. Cada cosa tiene en sí misma su contrario. La Ley y la Naturaleza, a quienes debemos todo, tan pronto se armonizan como no se armonizan, porque los hombres han imaginado la Ley sin conocerla...».


«El alma humana, que es invisible, se manifiesta en el niño, a medida que crece, por los conocimientos que toma en las cosas visibles. Aprende a juzgar el porvenir por el presente. Distingue la vida y la muerte por las diferencias que encuentra entre las dos... Los alfareros hacen girar su rueda, que no avanza ni retrocede, pero que va, sin embargo, hacia delante y atrás. La rueda imita, en sus revoluciones, el movimiento del universo. Sobre la rueda, los alfareros hacen sus obras de muchas formas, que no se parecen unas a otras. Lo mismo sucede con los hombres y otros animales sobre la superficie de la tierra: todos son llevados por un movimiento circular, mientras cada uno cumple su destino diferente.» («Sobre la dieta», libro primero).


«La naturaleza es una. Ser o no ser. Existe lo positivo y lo negativo». (Aforismos).


En síntesis, el filósofo y el científico cohabitan en el Maestro Hipócrates. Se preocupó por conocer el cuerpo y su fisiología, e ignorando casi todos los detalles, fue capaz de captar los sistemas. Demostró tener un don de observación muy fino y selectivo; una gran sensibilidad para sentir o adivinar; y sobre todo, una intuición excepcional, que no sólo aparece en sus doctrinas embriológicas, sino que resalta a nivel psicológico y antropológico, entre otros.


Como psicólogo resulta asombroso por el valor de su racionalismo analógico y la profundidad de su positivismo. Y, aunque los comentaristas modernos en general no han valorado suficientemente su carácter prelógico-intuitivo, es un hecho muy probable que, a su manera, haya sido el precursor-inspirador de Freud, de Jung, de From, de Bachelard y otros. Recordemos que para la Grecia del s. V a.C. la psicología era, por definición, la parte metafísica que trataba de los problemas del alma.


En los «Tratados de los Sueños» y «Sobre la generación y la naturaleza del niño», encontramos gran parte de las teorías psicológicas del C.H. Algunos textos podrían tener la firma de Freud o de Jung, ya que con las mismas palabras, o a veces sólo conceptualmente, encontramos protagonistas de la psiquis como la líbido, el erotismo, la represión, la infraconsciencia, la supraconciencia, el ego, el superego, y hasta el «Pienso luego existo» de Descartes.


También destacan las descripciones concretas y el detalle de los tipos constitucionales de las tipologías mórbidas y personalidades psicopáticas, tal como se podría hacer hoy.


En sus indicaciones terapéuticas, generalmente propone purgar el cuerpo antes que purgar el alma. Los psicoanalistas actuales encuentran gran cantidad de observaciones útiles en las innumerables descripciones de los sueños, que les permiten profundizar en su saber.


Aunque se olvida, el Maestro ya dijo que una vida mental anormal o desequilibrada, engendra la neurosis, y aun la psicosis, para las que prescribía «psicofármacos» (eléboro) o «psicoterapias» (catarsis). También dijo que la meditación es al espíritu lo que los paseos al aire libre son al cuerpo.


En lo antropológico, como naturalista, esboza una teoría de la evolución. Estudia las etnias y la constitución individual, y sobre todo, el temperamento del ser según la edad, el medio ambiental, el clima y los ritmos biológicos y estaciones. Creía en la influencia del medio sobre el ser humano, y al mismo tiempo, es evidente que percibió el mecanismo de la selección natural, sostenido por Darwin más de 2000 años después.


Asombrosas resultan también sus descripciones de usos y costumbres, dignos de cualquier estudio etnológico desarrollado y completo. Nada más demostrativo y contundente que leer los textos como los Tratados «Sobre los aires, aguas y lugares», «Sobre la naturaleza del niño», «Sobre los humores, epidemias y aforismos», sólo por mencionar algunos.


Como antropólogo –uniendo sus otros muchos conocimientos como clínico, morfólogo, filósofo y psicólogo– sentó las bases de la observación biotipológica, incluyendo las constituciones, que desarrolló en lo estático (la constitución lo es en sí misma) y en lo dinámico y fisiológico que no es la constitución sino el temperamento, mezcla templada de los humores. Esta concepción hipocrática de los 6 temperamentos está en relación con la noción de identidad de la Naturaleza y naturalezas de evolución y de interacción del Cosmos sobre el individuo. (Ver Tratado «Sobre la dieta»).


Mucho podríamos señalar, citar y agregar a lo ya referido, pero esto será fruto de otros artículos, ya que al eterno Hipócrates el Grande, cuanto más se conocen sus obras y sus comentarios, además de eterno, resulta infinito. Es fuente inagotable que llega a la actualidad, conservando toda la frescura de donde brotó a través de –como decía el prof. Livraga– la cadena mágica del tiempo.


Antonio Alzina
Doctor en Medicina y Cirugía
por la Universidad Complutense de Madrid


 

<< | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | >>


Volver al listado de artículos


Última actualización:  
22 de septiembre del 2007
Nueva Acrópolis Internacional
Mapa del Sitio | Contacto | Suscribirse | Dirección y Teléfono
Nueva Acrópolis Panamá - ®  |  Dimension-e
Sitio hecho en TYPO3