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La Mente Kósmica

Helena Petrovna Blavatsky

Quinta Sección

Es cierto que podemos seguir la secuencia de las etapas evolutivas y formativas del ojo, sin embargo, no tenemos la mínima idea del por qué funciona así y cuál es el nexo causal. El segundo fenómeno vital del ojo es su actividad adaptante. Aquí encaramos, nuevamente, las funciones nerviosas y musculares, nuestros antiguos acertijos sin resolver. Lo mismo puede decirse para todos los órganos sensoriales y para otras áreas fisiológicas. Esperábamos explicar los fenómenos de la circulación sanguínea mediante las leyes de hidrostática o hidrodinámica. Por supuesto, la sangre se mueve según las leyes hidrodinámicas: pero su relación con ellas permanece completamente pasiva. En lo que concierne a las funciones activas del corazón y del músculo de sus vasos, hasta la fecha nadie ha logrado explicarlas recurriendo a las leyes físicas.

Las letras bastardillas de la parte conclusiva de la conferencia del hábil profesor, son dignas de un Ocultista. En realidad, parecen ser reiterativas de un aforismo procedente de las "Instrucciones Elementales" de la fisiología esotérica del Ocultismo práctico:

"El enigma de la vida es localizable en las funciones activas de un organismo8 viviente. La verdadera percepción de dicha actividad es accesible sólo mediante la auto observación y no depende de nuestros sentidos externos y es alcanzable atisbando nuestra voluntad al par que penetra nuestra conciencia, revelándose, así a nuestro sentido interno. Por lo tanto, cuando el mismo fenómeno actúa sólo sobre nuestros sentidos externos, ya no lo reconocemos. Vemos todo lo que acontece alrededor del fenómeno del movimiento y de su proximidad, sin embargo no percibimos la esencia de tal fenómeno; ya que carecemos de un órgano receptivo especial para captarla. Podemos aceptar dicha esencia de manera puramente hipotética, como lo hacemos cuando hablamos de "funciones activas." Así se comporta todo fisiólogo, porque no puede seguir su trabajo sin dichas hipótesis y ésta es la primera tentativa de dar una explicación psicológica a todos los fenómenos vitales [...] ¿Si se nos ha demostrado que, valiéndonos sólo de la física y la química, no podemos explicar los fenómenos de la vida, qué podemos esperar de otros aspectos de la fisiología: las ciencias de la morfología, la anatomía y la histología? Sostengo que las ciencias antes dichas, jamás podrán ayudarnos a desglosar el problema de cualquiera de los misteriosos fenómenos de la vida. En efecto, si mediante el escalpelo y el microscopio, hemos logrado disecar los organismos en sus compuestos más elementales, alcanzando las células más simples, aquí mismo encaramos el problema más grande de todos. La mónada más sencilla, un punto microscópico de protoplasma, informe y sin estructura, aún exhibe todas las funciones vitales esenciales: se alimenta, crece, se reproduce, se mueve, siente, percibe sensorialmente y, además, está dotada de las funciones que reemplazan 'la conciencia,' ¡el alma de los animales superiores!

En realidad, al materialismo le toca encarar un problema muy grande. ¿Las células y las mónadas infinitesimales en la naturaleza, podrán explicarnos lo que los argumentos de los filósofos panteístas más hábiles aun no han logrado? Esperemos. Si las primeras llenan este objetivo, entonces, los Yoguis orientales, "supersticiosos e ignorantes" y sus seguidores exotéricos serán vindicados. Desde luego, el mismo fisiólogo nos dice:

Las células del epitelio impiden a un amplio número de venenos penetrar en los espacios linfáticos, aunque sabemos que se descomponen fácilmente en los jugos abdominales e intestinales. Además, la fisiología sabe que si inyectamos estos venenos directamente en el torrente sanguíneo, se separan y vuelven a aparecer a través de las paredes intestinales y en este proceso las células linfáticas desempeñan el papel más activo.

Si el lector consulta el Diccionario Webster, encontrará una explicación curiosa tocante a las palabras "linfático" y "Linfa." Según los etimólogos, la palabra latina lympha deriva del griego nymphe, "una ninfa o una diosa menor." "A veces, los poetas llamaban a las Musas, ninfas. Por lo tanto (según Webster), se decía que todas las personas en un estado de arrobamiento, los videntes, los poetas, los locos, etc., eran cautivos de las ninfas."

Según la tradición hindú, la Diosa de la Humedad (la ninfa o linfa griega y latina), nació de los poros de uno de los Dioses. Que sea el Dios del Océano, Varuna, o un "Dios del Río" menor, depende de la secta particular y la fantasía de los creyentes. El punto principal del asunto es lo siguiente: ahora se sabe, irrefutablemente, que los antiguos griegos y latinos compartieron las mismas "supersticiones" que los hindúes. Tal superstición es comprobable valiéndose del hecho de que, aun hoy, afirman que todo átomo de la materia en los cuatro (de los cinco) Elementos, es una emanación de un Dios o una Diosa inferior quien, a su vez, era una emanación anterior de una deidad superior. Además, cada uno de dichos átomos, siendo Brahmâ, uno de cuyos nombres es Anu o átomo, tan pronto como es emanado, adquiere conciencia, cada uno en su respectivo plano y libre albedrío, actuando dentro de los límites de la ley. Ahora bien, aquél que sabe que la trimurti kósmica (trinidad), compuesta por Brahmâ, el Creador; Vishnu, el Conservador y Shiva, el Destructor, es un símbolo magnífico y altamente científico del Universo material y su evolución gradual y encuentra una prueba de esto en la etimología de los nombres de tales deidades,9 mas las doctrinas de Gupta Vidya o conocimiento esotérico, sabe, también, cómo comprender exactamente esta "superstición." Los cinco epítetos fundamentales de Vishnu, agregados al de Anu (átomo), común a todos los personajes trimúrticos son: Bhutâtman, uno con los materiales del mundo, creados o emanados; Pradhanâtman, "uno con los sentidos," Paramâtman, el "Alma Suprema" y Atman, el Alma Kósmica o la Mente Universal. Todos estos muestran, suficientemente, lo que los antiguos hindúes querían decir cuando dotaban de mente y conciencia cada átomo, dándole un nombre distinto de un Dios o una Diosa. Si ustedes colocan el Panteón indo, compuesto por 30 crores (o 300 millones) de deidades, dentro del macrocosmos (el Universo) o del microcosmos (el ser humano), constatarán que el número no es una exageración; ya que estas deidades se relacionan con los átomos, las células y las moléculas de todo lo que es.

No cabe duda que lo dicho antes, es excesivamente poético y recóndito para nuestra generación, sin embargo parece tan científico, si no más, que las enseñanzas derivadas de los descubrimientos más recientes de la Fisiología y la Historia Natural.

Notas

  1. H.P.B. emplea el término Cosmos (con C), refiriéndose sólo al Cosmos visible: nuestro sistema solar; mientras que, cuando lo deletrea con K, Kosmos, implica la manifestación manvantárica integral, el Kosmos universal, del cual participa nuestro sistema planetario. (N.d.T.)
  2. En el original es en latín: "principia non homines."
  3. Véase La Doctrina Secreta, primeras páginas del Volumen I.
  4. De un escrito que él leyó, hace algún tiempo, durante una conferencia pública.
  5. L. Cienkowsky. Véase su trabajo Historia de la Naturaleza de las Mónadas.
  6. Aparato para efectuar la diálisis.
  7. Extracto de un escrito que el profesor de fisiología presentó a la Universidad de Basilea y previamente mencionado.
  8. La vida y la actividad son dos términos distintos para expresar la misma idea o, más exactamente hablando, son dos palabras a las cuales los científicos no atribuyen ninguna idea definida. Sin embargo y quizá por ese motivo, se ven obligados a usarlas; ya que encierran el nexo entre los problemas más difíciles sobre los cuales han tropezado los pensadores preclaros de la escuela materialista.
  9. Brahmâ procede de la raíz brih, "expander," "esparcir." Vishnu deriva de la raíz viz o vish (fonéticamente) "penetrar," "compenetrar" el universo de la materia. Siva, el patrón de los Yoguis, tiene una etimología que lo haría incomprensible para el lector superficial.

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Última actualización:  
22 de septiembre del 2007
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