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Orígenes mitológicos de las constelaciones zodiacales
"El equinoccio de otoño, astrológicamente, es este momento el Sol entra en el signo de Libra y el día y la noche igualan su duración."



Orígenes mitológicos de las constelaciones zodiacales

Juan Carlos del Río

Cuarta Sección

ALGUNOS TÉRMINOS ASTRONÓMICOS

Para poder adentrarnos en el conocimiento del Zodiaco, necesitaremos ver en primer lugar el movimiento aparente del Sol en torno a la Tierra. Aunque ya desde la Antigüedad se conocía la rotación de la Tierra en torno al Sol, para efectos prácticos de observaciones realizadas desde nuestro planeta, es necesario considerar todo el Universo girando a nuestro alrededor, debido a nuestra diaria rotación. Y considerar asimismo el camino del Sol con respecto a la traslación anual. De esta forma, el Sol recorre en un año el círculo de la eclíptica. Cuando nuestra estrella se coloca en alguno de los dos puntos de corte entre la eclíptica y el ecuador celeste, ésta se encuentra en el equinoccio (de primavera o de otoño). En esos puntos el Sol se coloca a la altura del ecuador celeste, sus rayos inciden con igualdad tanto en el hemisferio norte como en el sur, y la duración del día es igual a la de la noche (equi-noccio). Tras el equinoccio de primavera (21 de marzo) para el hemisferio N, el Sol sigue ascendiendo y llega al punto de máxima altura y perpendicularidad sobre éste. En ese momento (22 de junio) se produce el solsticio de verano para el hemisferio N y el de invierno para el sur, ocurriendo el día más largo en el primero y el más corto en el segundo. A partir de ese instante, el Sol inicia de nuevo su acercamiento al ecuador celeste, momento en que se produce el nuevo equinoccio (22 de septiembre). Por último, el Sol llega en el solsticio de invierno para el hemisferio N y de verano para el sur.

Así podemos entender por qué, dependiendo de la época del año, el observador ve al mediodía llegar al Sol un poco más arriba o más abajo. Este hecho es debido a la perpendicularidad mayor o menor que haya entre el punto terrestre en cuestión y el Sol en un momento preciso. En el solsticio de verano el astro rey alcanza la máxima altitud al mediodía solar y, en el solsticio de invierno, la mínima.

Con respecto al ecuador celeste, el plano de la eclíptica está inclinado en un ángulo aproximadamente de 23º 26'. Esa inclinación es la que determina que las estaciones se alternen. El ángulo va disminuyendo, más o menos, 1/2 segundo al año. Esta variación es la que se conoce con el nombre de precesión de los equinoccios. Por este motivo los actuales signos zodiacales no corresponden a la ubicación que tenían en la Antigüedad.

Los signos zodiacales se delimitan a partir de los puntos equinocciales y solsticiales. El zodiaco está formado por 12 porciones exactamente iguales en longitud, siendo éstas de 30 grados (30º x 12 = 360º), formando los signos zodiacales: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis. Los puntos solsticiales y equinocciales dividen al zodíaco en cuatro cuadrantes, cada uno con tres signos zodiacales. El Zodiaco propiamente dicho sería la zona de la esfera celeste que se extiende 8,5° a ambos lados de la eclíptica, o trayectoria aparente que el Sol describe alrededor de la Tierra en el año.

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Última actualización:  
22 de septiembre del 2007
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