Un sano "Panteísmo Filosófico" demuestra a los humanos inteligentes y libres de prejuicios la presencia de un "Algo Superior" al que bien podemos llamar Dios, y que expresado a través de innúmeros intermediarios, plasmó tales maravillas. Ese "Algo" no ha olvidado a nadie ni a nada. Todo está inteligentemente vivo y es eficaz. Deteneos y observad. No es pérdida de tiempo, sino todo lo contrario la contemplación activa de esos prodigios que se dan en los múltiples ojos de una mosca o en la estructura aerodinámica de una golondrina. Los materialistas dicen que todo esto es fruto de la evolución, de la casualidad, etc. Los nombres no interesan... una evolución inteligente que aprovecha las experiencias, y una casualidad que no tiene nada de "casual" sino que es un eslabonamiento de causas y efectos, demuestran que nuestro Universo y nosotros mismos estamos dentro de un "Macrobios", de un Súper-Ser que ha motivado una súper-existencia de funcionalidad prodigiosa. Y en ella estamos inmersos y ella está en nosotros, en todos nuestros aspectos y planos de conciencia. TODO ES DIOS Pues si así no lo fuese, si una sola mota de polvo estuviese carente de Dios, esta mota de polvo limitaría a Dios y esto es una aberración ya que el atributo esencial de Dios es por fuerza, la omnipresencia en todo y todas las cosas y seres, los que, si no existiese Dios, tampoco existirían. Esa mota de polvo de nuestro ejemplo, vista a través de un poderoso microscopio, se nos revelará como un micro-universo tan armónico, vivo y eficaz como el Sistema Solar. Si recobramos el actualmente casi perdido arte de encontrar a Dios, nos liberaremos de muchas limitaciones, racismos y fanatismos. Nos liberaremos de la angustia y seremos naturalmente voluntariosos, buenos y justos. Dios no es un juez severo, ni un padre, ni una madre, ni un verdugo... Dios es simplemente DIOS... Quien lo encuentra, lo sabe. |