03 de febrero del 2007 15:00 hrs.
Para darle cuerda al sol
Por: Héctor Collado
Por ahí viene Su Majestad el Carnaval y seguirá la Semana Santa.
En 2007 son muchas las iniciativas que se han esbozado prometiendo un largo verano para la promoción de la lectura.
En lo que va del año se han presentado unas 30 obras de diverso género literario, eso es una por día. Se ha llamado a constituir nuevos círculos de lectura; existe un nuevo grupo editorial (9 signos); las librerías siguen creyendo en la cultura; promotores de lectura invitan al Perote de las Musas; se programan nuevos talleres de escritura, ha iniciado un diplomado en creación literaria, el bibliobus de la Biblioteca Nacional sigue inamovible su ruta, se han realizado talleres para periodistas culturales y de escritura para docentes. En materia de lectura el INAC realiza preparativos para el Foro nacional del libro y la lectura, mismo que se realizará del 23 al 25 de abril, en el marco de su programa denominado “Para leer Panamá”.
En algunos medios escritos se ha valorado, vía artículos y editoriales, acerca de las virtudes de la difusión de actividades vinculadas al libro. Y es tanto lo que se puede hacer desde las alas humildes de un libro, sobre todo de cuentos. Susceptible de ligarse a la expresión corporal (teatro, títeres, marionetas); la expresión musical, la plástica, danza… El libro, las palabras, el discurso, la poesía son punto de partida “puente, puerto y puerta” hacia la expresión y afirmación de la personalidad.
La ciudadanía tiene, en todas estas ofertas, maneras diversas de vincularse a la cultura del libro, la lectura, la escritura. Abundar sobre las virtudes de ese vínculo no vendría al caso sino fuera porque es necesaria esa energía extra que proveen los usuarios de estos servicios. Las instituciones y organizaciones relacionadas con la cultura al tomar la decisión de proponerle a la comunidad, sobre todos a niños y jóvenes, saben que desde la cultura se puede combatir la pobreza, puede ser una fórmula para la inclusión, es, de hecho, un medio para aproximarnos al prójimo.
Punta de lanza de la organización del ocio de los ciudadanos vemos, sin miopía como, además del Instituto Nacional de Cultura, la Universidad de Panamá, La Alcaldía, la Autoridad del Canal, la Fundación Biblioteca Nacional se vuelcan a organizar eventos culturales de muy alto vuelo, tal como merecemos los panameños.
Este movimiento cultural abre espacios a la comunidad y tienen efectos positivos en la familia.
Por ahí viene Su Majestad el Carnaval y seguirá la Semana Santa. Ambas tradiciones profundamente arraigadas en la población. Potenciar estas fiestas, ofertar novedosas actividades que nos lleven a convertirlas, más que en un homenaje al despilfarro y el desenfreno, en un caso o al recogimiento algunas veces fingido y teatral, por el otro, en autenticas muestras de identidad, y memoria recuperada es materia pendiente.
Fuente: INAC