01 de noviembre del 2006 14:05 hrs.
Abierto en Cuba Museo Compay Segundo
Por: Nueva Acrópolis - Panamá
Máximo Francisco Repilado Muñoz, mejor conocido como Compay Segundo, fue músico y compositor cubano de amplia trayectoria mundial, además fue el inventor del armónico, un instrumento de siete cuerdas, entre la guitarra española y el tres cubano.
El Museo Compay Segundo, que atesora objetos relacionados con la vida y obra del destacado sonero, está abierto desde hoy al público en una instalación ubicada en el oeste de la capital cubana.
La institución, cuya sede es una modesta residencia del municipio de Playa en la que el autor de Chan Chan (1907-2003) vivió sus últimos días, fue inaugurada la víspera por Abel Prieto, ministro de Cultura, y familiares de Francisco Repilado, verdadero nombre del músico.
El inmueble, bellamente engalanado, exhibe discos de plata y oro del Buena Vista Social Club, que significó el relanzamiento de Compay Segundo a finales del siglo pasado y galardones que logró en solitario con los CD Calle Salud y Lo mejor de la vida.
También integran la colección el clarinete con el que tocó en el Conjunto Matamoros, un smoking, guitarra, el bastón con el cual se le congratuló a los 93 años, una pistola antigua obsequio de la Sociedad General de Autores (SGAE) y medallas extranjeras.
Un humidor con unos 10 habanos de la vitola Compay Segundo, impactan al visitante, por la conservación del aroma y la sonrisa en el rostro del sonero que reproduce la anilla del puro.
Sobresalen, asimismo, dentro del conjunto, las fotos que realizan un recorrido virtual por su vida desde que siendo casi un niño tocara en una banda militar local en 1927, y el paso por el conjunto Matamoros junto a Siro, Cueto, Miguel y Benny Moré.
También resultan interesantes las imágenes junto a Lorenzo Hierrezuelo en el dúo Los Compadres y junto al conjunto que llevó su nombre.
Por los pasillos de la residencia el visitante se encuentra con fotos de Compay junto al presidente Fidel Castro, el Papa Juan Pablo Segundo y el matrimonio de estrellas de Holywood integrado por Michael Douglas y la bella Catherine Zeta-Jones.
En todo el museo se respira ese aire alegre que supo impregnar a la vida el autor de Sarandonga, su perenne sonrisa y el tabaco que no dejó de fumar nunca.
Fuente: Prensa Latina