12 de diciembre del 2005 09:45 hrs.
La industria musical persigue a sitios que hospedan letras y partituras
Por: Nueva Acrópolis - Panamá
Prolongar indebidamente la memoria de las canciones perjudica los intereses económicos de los autores, señaló la Music Publishers’ Association
Las medidas están sobrepasando un poco los límites de la lógica. La industria musical en los Estados Unidos está ampliando su guerra de los derechos de autor al tomar acciones legales contra sitios web que ofrecen las letras y partituras de las canciones sin contar con los permisos correspondientes.
La organización detrás de estas medidas es la Music Publishers’ Association (MPA), que representa a las empresas norteamericanas dedicadas a la venta de partituras musicales.
Lauren Keiser, presidente de la MPA señaló que desea ver a los infractores en la cárcel por lo que le están haciendo a la industria musical. Dijo que el ofrecer las letras, partituras y claves para la guitarra en el Internet es completamente ilegal. Hasta ahora la industria musical sólo había perseguido a quienes se dedicaban a la copia ilegal de piezas musicales.
"La fotocopiadora había sido hasta ahora el principal usurpador de nuestro ingreso potencial. Pero ahora el Internet está tomando mucho más de nuestras ventas de partituras musicales por lo cual estamos adoptando una posición más proactiva," dijo Keiser.
El presidente de la National Music Publishers' Association, David Israelite apoyó la iniciativa diciendo: "El uso no autorizado de líricas y tablaturas priva al autor de las canciones de la posibilidad de hacerse de un ingreso, y eso no es diferente de robar. Los editores y los autores de Música considerarán todas las armas que la Ley les da para detener esta conducta ilegal."
Por el momento la primera víctima parece haber sido pearLyrics, una pequeña aplicación gratuita para iTunes que permitía buscar letras de canciones, cuyo autor ha recibido una carta amenazando con acciones legales remitida por Warner/Chappell. Lo más gracioso del asunto es que pearLyrics ni siquiera alojaba las letras, sino que realizaba una búsqueda en distintas páginas gratuitas, evitando el trabajo de tener que pasar por Google o cualquier otro buscador. Su autor, Walter Ritter, ha preferido evitarse problemas y ha abandonado el desarrollo de su programa tras ver que no podría hacer frente a los costos legales de un juicio.
Fuente: Techwhack News