23 de febrero del 2006 07:30 hrs.
Destruyen importante santuario chií
Por: Nueva Acrópolis - Panamá
La mezquita destruída, aunque chií, está situada en la ciudad suní de Samarra, antes una localidad de tolerancia y hoy uno de los principales bastiones de la insurgencia.
Bagdad.- El ataque de ayer a uno de los más sagrados templos de los chiíes en Irak desató la cólera de la comunidad chií. Ésta destruyó decenas de edificios sagrados suníes en una "guerra de las mezquitas". Se teme ahora el clima de conflicto civil generalizado que se cierne sobre el país.
Terroristas disfrazados de policías penetraron en la mezquita de Ali al Hadi y Hasan al Askari, maniataron a los guardias del templo y activaron varias bombas que destruyeron por completo la luminosa cúpula de oro del templo, que quedó también dañado en tres cuartas partes de su estructura. La mezquita atacada, aunque chií, está situada en la ciudad suní de Samarra, antes una localidad de tolerancia y hoy uno de los principales bastiones de la insurgencia.
Es un mausoleo de inmenso valor espiritual para los chiíes, no sólo porque en él están enterrados dos venerados líderes de esta comunidad, sino porque también simboliza el lugar en el que desapareció el último de los 12 imanes chiíes, Mohamed al Mahdi. Los chiíes creen que al Mahdi está vivo y regresará cuando se acerque el fin de los tiempos para restablecer la Justicia universal. Por encima de cualquier otro credo, la mayoría de los chiíes creen que el primer deber de todo político y religioso es preparar el mundo para el pronto regreso de "Al Mahdi".
Samarra y la "mezquita dorada"
La ciudad de Samarra, en el norte de Iraq, es famosa en el mundo musulmán por su "mezquita dorada", en la que se encuentran los restos de los imanes chiitas Ali al Hadi y Hassan al Askari.
Recién en 1905 se culminó la construcción de la cúpula de seis metros de altura y recubierta de oro del santuario chiita iniciado en el siglo IX.
Ali al Hadi es para la mayoría de los chiitas uno de los doce "imanes legítimos" o sucesores del profeta Mahoma. Junto con su hijo Hassan al Askari, el decimoprimer imán, pasó casi toda su vida bajo arresto dominiciliario en Samarra. En el año 868 murió envenado, presuntamente por orden del califa Jafar al Mutawakkil. Seis años después también fue asesinado Al Askari.
El decimosegundo imán, Al Mahdi, permanece oculto a la vista de los humanos desde 894, según la creencia de los chiítas, pero retornará sobre el fin de los días para la erección de un reino islámico.
Samarra es -después de Nayaf, Kerbala y el distrito bagdadí de Jadimiya- el cuarto centro de peregrinación más importante de los chiitas en Iraq. La ciudad de 200.000 habitantes se encuentra a 125 kilómetros al norte de Iraq en el vértice del denominado triángulo sunita y es actualmente el centro comercial de la región.
En el siglo IX fue por un breve lapso la capital del mundo musulmán.
Fuente: ABC.es, El Comercio - Perú