26 de diciembre del 2005 13:45 hrs.
El emperador cabalga de nuevo
Por: Nueva Acrópolis - Panamá
La estatua ecuestre de Marco Aurelio, la única de su estilo que ha permanecido entera 1.800 años, ha sido restaurada y colocada en un nuevo escenario en Roma.
Roma.- Pocas imágenes transmiten tal sensación de poder y autoridad como la estatua ecuestre del emperador Marco Aurelio, uno de los monumentos más importantes de la época imperial romana. La gran escultura, cuya antigüedad se calcula en 1.800 años, es expuesta al público desde hoy en los Museos Capitolinos de la capital italiana, donde quedará definitivamente fijada, o, por lo menos, todo lo definitivo que se puede hablar de una estatua tan antigua como esta, que ha conocido otros emplazamientos.
El último lugar donde estuvo, entre 1538 y 1981, fue la plaza del Capitolio, donde se encuentra el Ayuntamiento de Roma. De ese lugar fue retirada, tras los daños que sufrió a causa de un atentado en el ayuntamiento en 1979, oportunidad que permitió también observar los males causados al bronce por las inclemencias del tiempo.
Tras nueve años de restauración, se hizo una copia milimétrica de la estatua que fue colocada en el lugar donde estaba la original, sobre el pedestal diseñado por Miguel Ángel en 1538, para evitar nuevos daños al bronce.
Pero los cuatro siglos y medio que el genuino Marco Aurelio estuvo expuesto a la vista de los que pasaban ante el Capitolio, crearon un lazo de unión muy fuerte con la ciudad y los romanos, que protestaron durante mucho tiempo por la colocación de la copia. Sin embargo, ahora la polémica ha sido olvidada, pues los ciudadanos se han convencido de que es mejor exponer una copia al calor, al frío y la lluvia, y mantener el original resguardado en la sala diseñada por el arquitecto Carlo Aymonino.
El emperador Marco Aurelio (121-180) gobernó el Imperio Romano entre los años 161 y 180. Dirigió personalmente las tropas en las guerras en el noreste del imperio contra los germanos. Fue así que, en 180, falleció enfermo de peste en la actual ciudad de Viena. Además de político y estratega, era filósofo de la corriente estoica. En su obra "Pensamientos", escrita durante sus campañas militares, hace gala del estoicismo, influido por Séneca y Epícteto, a través de expresiones de moral elevada.
La nueva sala se encuentra en el llamado Jardín Romano, donde están las fundaciones del templo de Júpiter Capitolino, un colosal edificio, cuya grandiosidad ha intentado preservar Aymonino.
La nueva dependencia supone el aumento de un tercio del espacio de los Museos Capitolinos y da la justa dimensión a la estatua de Marco Aurelio, según Veltroni, que destacó la importancia de la luz en esta construcción.
Acristalada en la parte superior, la cúpula no sobresale de los edificios que la rodean, por lo que no puede verse desde fuera de los museos, preservando así el paisaje de la ciudad.
Fuente: El Comercio