20 de abril del 2007 23:00 hrs.
El cambio climático amenaza el patrimonio mundial: UNESCO
Por: Nueva Acrópolis - Panamá
Los peligros que se ciernen sobre los sitios culturales y naturales inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO se ponen de relieve en un informe recién publicado en inglés por la Organización, que lleva por título “Case Studies on Climate Change and World Heritage” [Estudios de casos sobre el cambio climático y el Patrimonio Mundial].* En este informe figuran 26 estudios de casos –por ejemplo, sobre la Torre de Londres, el Parque Nacional de Kilimanjaro y la Gran Barrera de Coral de Australia– que constituyen otros tantos ejemplos representativos de las amenazas que se ciernen sobre los 830 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.
"Hoy en día, la comunidad internacional está ampliamente de acuerdo en estimar que el cambio climático va a constituir uno de los mayores desafíos del siglo XXI", dice el Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, en el preámbulo del informe, haciendo al mismo tiempo un llamamiento en pro de la adopción de un "un enfoque integrado de las cuestiones relacionadas con el medio ambiente y el desarrollo sostenible".
Esta publicación, que tiene por objeto sensibilizar a la opinión pública y movilizar apoyos para preservar el Patrimonio Mundial, consta de cinco capítulos que tratan de los glaciares, la biodiversidad marina, la biodiversidad terrestre, los sitios arqueológicos, y las ciudades y asentamientos humanos históricos.
El derretimiento de los glaciares en el mundo entero no sólo está alterando la fisonomía de los sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial por su excepcional hermosura, sino que además está destruyendo el hábitat de especies salvajes raras como el leopardo de las nieves que vive en el Parque Nacional de Sagarmatha (Nepal). Esa alteración puede tener también efectos catastróficos para la especie humana, ya que las inundaciones resultantes de los desbordamientos súbitos de los lagos de origen glaciar pueden poner en peligro los asentamientos humanos. En el informe se recomienda el establecimiento de sistemas de vigilancia y alerta temprana, así como el drenaje de artificial de esa clase de lagos, a fin de contribuir a evitar posibles desastres.
En el informe se examinan también los efectos del cambio climático en los sitios marinos del Patrimonio Mundial. Se prevé que, de aquí a 2100, el 70% de los corales de aguas profundas se verán afectados por las alteraciones resultantes del aumento de las temperaturas y la creciente acidificación de los océanos. Se estima que la Gran Barrera de Coral (Australia) sera víctima con mayor frecuencia de fenómenos de blanqueo de los corales, provocados por una elevación de la temperatura de las aguas marinas que puede acarrear la muerte de estos organismos. Se calcula que un 58% de los arrecifes coralinos del mundo, que sirven de hábitat a centenares de miles de especies de peces, se hallan en peligro. Según el informe, la reducción de otros daños infligidos a los corales por la contaminación, las actividades de desarrollo y la minería puede mejorar su capacidad de resistencia al cambio climático.
En el informe se dice que la biodiversidad terrestre se ve también amenazada por el cambio climático. A este respecto, muestra un estudio de caso detallado del sitio del Patrimonio Mundial formado por las Áreas protegidas de la Región Floral de El Cabo (Sudáfrica), donde la biodiversidad peligra a causa de la reducción de los hábitat bioclimáticos provocada por el calentamiento y la modificación de las precipitaciones lluviosas. A escala mundial, se prevé que el cambio climático ocasione cambios en la distribución de las especies –comprendidas las invasivas, patógenas y parásitas–, en la periodicidad de fenómenos biológicos como la floración y en las relaciones entre predadores y presas, parásitos y huéspedes, plantas y agentes de polinización, etc. En el informe se recomienda la adopción de diversas medidas para afrontar este problema, entre las que figuran la creación de zonas protegidas y el desplazamiento a otros lugares de las especies que se hallan especialmente en peligro.
El informe prevé que el cambio climático provocará también deterioros en los sitios arqueológicos del Patrimonio Mundial. A este respecto, estudia las perspectivas de la Zona Arqueológica de Chan Chan (Perú) y de otros bienes culturales del Patrimonio Mundial ubicados en Canadá y la Federación de Rusia. Las alteraciones de los ciclos de las precipitaciones lluviosas y las sequías, de la humedad y del nivel de las capas freáticas, al acarrear cambios en la composición química de los suelos, tendrán inevitablemente repercusiones en la conservación de los vestigios arqueológicos. Asimismo, se prevé que las elevaciones de la temperatura –y más concretamente, el deshielo del permafrost en la región del Ártico– y la elevación del nivel del mar causarán daños en el patrimonio arqueológico. En el inforne se examina, en especial, la manera en que las precipitaciones lluviosas debidas al fenómeno de El Niño están socavando las frágiles construcciones de tierra de los vestigios de Chan Chan, la antigua capital del Reino Chimu, una de las más importantes ciudades prehispánicas de América con arquitectura de adobe.
Según el informe, el ascenso del nivel del mar y las inundaciones causadas por el cambio climático pueden tener efectos devastadores sobre los edificios y el tejido social de las ciudades y asentamientos humanos históricos. La publicación pone de relieve los casos de varios sitios del Patrimonio Mundial: la City de Londres (Reino Unido) y varios sitios más de Europa; la ciudad de Tombuctú (Malí) en África; y el sitio del Uadi Qadisha y el Bosque de Cedros de Dios (Líbano) en el Oriente Medio. El aumento de la humedad del suelo originado por las inundaciones puede generar un aumento de la cristalización salina en las superficies construidas, lo cual es especiamente perjudicial para las superficies decoradas. El aumento de la humedad puede provocar también elevaciones y desplomes de terrenos. Hacer frente a estos y otros peligros exige que se tengan en cuenta las interacciones complejas que se dan entre los componentes naturales, culturales y sociales de la conservación .
El informe se ha publicado a raíz de que el Comité del Patrimonio Mundial adoptase en 2005 la decisión de empezar a estudiar las repercusiones del cambio climático en los sitios del Patrimonio Mundial. En marzo de 2006, se celebró en la sede de la UNESCO una reunión de 50 expertos sobre este tema y, en julio de ese mismo año, la Organización presentó al Comité del Patrimonio Mundial un informe titulado "Predicción y tratamiento de los efectos del cambio climático en el Patrimonio Mundial" y un documento denominado "Estrategia para ayudar a los Estados Partes a aplicar medidas de gestión adecuadas".
Fuente: UNESCO